University of Nebraska Kearney

UNK

Close2Home Graphic

Apply for admission today or get more information and experience college in a way that only UNK can provide. Visit Kearney and encounter a welcoming environment with community support and care.
 
Talk with a campus representative about enrolling today!
 
  • 1-800-KEARNEY (undergraduate)
  • 1-800-717-7881 (graduate)
UNK Academics
Modern Languages

BOLETÍN "LOS MURMULLOS"  Nº 1 

 

http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/juanrulfo/boletines.htm

Publicado por la Fundación Juan Rulfo, A. C., México, D. F.), Año 1,       Nº 1 (primer semestre de 1999), 56 páginas.  [Pearson nota que había una edición (A) anterior publicada por la “Asociación Juan Rulfo” (que estaba en trámites para formar la Fundación) que circuló sólo entre amigos cercanos a la familia Rulfo y a los que luego serían principales de la Fundación con la fecha de julio-diciembre de 1998.  Después reeditaron otra impresión (B) para “el primer semestre de 1999”.  Ya se puede entender lo que ha anotado Alberto Vital sobre el cambio de la fecha de la revista en su biografía de Rulfo:  “Apareció con la fecha julio–diciembre de 1998, primero  [A], y del primer semestre de 1999, después [B]” (Vital, Noticias sobre Juan Rulfo,  p. 199).]  Publicación semestral en forma de revista de la Fundación Juan Rulfo que después de publicación en forma impresa de dos números se convirtió en una publicación en la red electrónica.  Véase más abajo (después del segundo número) la declaración oficial que se ha puesto en la página de la red*. Los comentarios bibliográficos sobre los primeros dos tomos fueron añadidos a la versión electrónica por Lon Pearson en 2005. 

 LA FUNDACIÓN JUAN RULFO (pp. 4–5).  La Fundación fue establecida en 1996, [pasando primero por una asociación hasta la creación legal de la Fundación hacia 1998]: Da como una de sus metas ser un órgano publicitario para fomentar y divulgar investigaciones sobre la ficción y las fotografías de Rulfo.  

 LOS OCHENTA AÑOS DE JUAN RULFO (8–11).  Víctor Jiménez, quien ahora dirige la Fundación, corrige la fecha de nacimiento de Rulfo imprimiendo su Fe de Bautismo que señala como 1917 (p. 8) y mencionando una carta de su padre fechada en 1917.  Así establece finalmente el año ya que el propio Rulfo y otros escritores siempre la dieron como de 1918 y en diversos lugares.  En ese octogésimo aniversario —bastante olvidado por el público porque se acababa de celebrar el décimo aniversario luctuoso en 1996— Jiménez nos recuerda que han pasado ochenta años desde el nacimiento del autor.  También menciona que existen ciertos textos inéditos de Rulfo; que se aprecia mucho su ficción en el extranjero; unos críticos dicen que se compara “su fuerza a la de la obra de Kafka”, y que quizás algún día los críticos empiecen a ver su obra como él mismo hubiera querido que la interpretaran, históricamente, viendo al cacique Pedro Páramo como vestigio de los encomenderos del siglo XVI.

 JUAN RULFO EN JAPÓN (14–35):  Entrevista con Akira Sugiyama y Fumiaki Noya. A pesar de que en el archivo personal de Rulfo había un permiso dado a Tokuji Oishi para traducir Pedro Páramo, la Fundación tenía pocos datos hasta fecha muy reciente de alguna traducción al japonés.  El arquitecto Víctor Jiménez dice que poniéndose en contacto con el arquitecto Guillermo Eguiarte—el Ministro para asuntos culturales de la Embajada de México en Japón—y haciendo un viaje a Tokio el mes siguiente con otros fines, pudo acordar unas dos reuniones con los dos académicos.  El profesor Akira Sigiyama dice que empezó a traducir Pedro Páramo hacia 1971 y lo publicó en 1979; luego en 1992, otra editorial publicó una traducción revisada y corregida.  Él ha traducido también El llano en llamas, que se publicó en 1990.  El Profesor Noya enseña literatura latinoamericana.  Los dos hablan de los fantasmas en la cultura japonesa comparados con los espíritus de Rulfo e insisten en que si se produjera una obra dramática de Rulfo, Pedro Páramo se adaptaría bien al teatro noh, donde los espíritus de las cosas del entorno conviven con los humanos.  Abordan los problemas de la cultura y en la traducción de un lenguaje seudocampesino, como el de Rulfo.  Sugiyama explica que tuvo que proponer su propio lenguaje rural en imitación del mexicano. En el artículo se incluyen seis páginas en caracteres japoneses de portadas, primeras y últimas páginas de las obras de Rulfo.

 LA FOTOGRAFÍA DE JUAN RULFO (38–43):  Juan Rulfo: ¿Fotógrafo?  Nueva mirada hacia su obra, por Béatrice Tatard.  Autora de Juan Rulfo photographe:  esthétique du royaume des âmes, tesis de maestría publicada en París en 1994 (ediciones L’Harmattan), ella está en México como estudiante doctoral del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA). Tatard repite la historia de que antes de 1980  pocos conocían las fotografías de Rulfo y añade que desde entonces, todavía siguen “más silencios que comentarios” (40).  Ella parte de la tesis de que la fotografía ayudó a Rulfo a “condensar en forma extrema todo lo que deseaba expresar [...] en un lenguaje conciso”.  Se basa en Roland Barthes para mostrar que la literatura es imprecisa y poco concisa, “’ficticio [...] En cambio, la fotografía es indiferente a cualquier relevo o sustituto:  no inventa, sino que es la autentificación misma’”.  Por eso, la fotografía le pudiera haber servido como contrapunto —como en la música (“acompañamiento simultáneo”)— especialmente porque Rulfo practicaba las dos artes simultáneamente.  Tatard concluye que  “En sus relatos, la historia que cuenta oculta siempre parte de la verdad.  Sus fotos, que proceden igualmente de la fragmentación de lo que parece real, son como la prueba póstuma de que el Rulfo gran escritor no nos dejó conocer al Rulfo fotógrafo.  El profundo impacto de sus narraciones no nos ha permitido ver todavía el talento de Rulfotógrafo y el resplandor de sus imágenes” (42).

 SOBRE PEDRO PÁRAMO (46–49):  Existía entre los archivos de Rulfo una entrevista que fue originada por Máximo Simpson [Grinberg] y que debería incluir contestaciones escritas por Juan Rulfo.  Simpson, poeta y periodista argentino quien vivió en México durante varios años (1975–80) y parte de este tiempo en los edificios de vivienda de profesores de la UNAM al sur del estadio), le entregó en 1975 a Rulfo unas hojas con una pregunta principal seguida por otras 33 más breves y de menos importancia, quizás.  Pero Rulfo nunca llegó a contestar la mayoría de ellas y tampoco devolvió a Simpson lo que había escrito.  En la única pregunta que figura en este artículo, Simpson escribe, “muchos dicen que Pedro Páramo es la historia de un cacique” y recalca que él no está muy seguro de esto.  Además de otras cosas, Simpson cree ver en la obra “una gran metáfora sobre el destino del hombre, como el relato de un sueño dentro de un sueño”.  Rulfo niega rotundamente que sea metáfora del destino ni que sea de sueños.  Insiste en que Páramo es cacique y es de la estirpe de los que existieron desde (o aun antes de) los días de los encomenderos, pasando por los hacendados y terminando con los grandes consorcios de hoy que quitan la libertad y que hacen tan miserable la vida de los pobres.  Es importante esta presentación en Los Murmullos, porque se incluyen fotocopias de parte de los manuscritos de Simpson y Rulfo.  [Para entenderlo todo mejor a través de una explicación sobre la entrevista, la que nunca se había publicado (ni con los manuscritos parcialmente fotocopiados aquí), y para ver cómo Rulfo (no) respondió a algunas de las otras preguntas véase la presentación que ha detallado Víctor Jiménez precisamente en el apéndice de la nueva biografía de Rulfo escrita por Alberto Vital, Noticias sobre Juan Rulfo (199–203).  Aunque no se incluyen todos estos datos en Los murmullos, otro crítico que ha escrito después sobre este encuentro inconcluso es Federico Campbell. Enfatiza el punto de que, después de veinte años, la interpretación de Rulfo sobre su propia novela pasó por una sorprendente evolución.  Además de escribir sobre la historia de la entrevista, Campbell habla de la reacción de Simpson cuando después de más de veinticinco años Simpson haya realizado algunas de las contestaciones que anticipaba. Primero aparecieron en Los Murmullos (A y B) 1 (1998 y 1999) y luego habla de ellas el amigo de Simpson, Campbell, en una revista semanal de México,  Milenio 2.55 (14 sep 1998): 56-73

http://www.milenio.com/semanal/208/hora.htm

http://www.elistas.net/lista/inteli-gentes/archivo/indice/0/msg/14

 NOTICIAS (52–55).  Se incluye información sobre 17 eventos dedicados a Rulfo entre los meses de Sept 1996 y Nov 1998, cuando se dieron los resultados de los concursos de finales de 1998:  1) Homenaje a Rulfo en Biarritz, Francia, con “filmes creados a partir de su obra” y la participación de Claude Fell y Arnaldo Alveyra, poeta argentino, agosto 1996.  2) Simposio Internacional Juan Rulfo: entre lo tradicional y lo moderno, en Ottawa, Canadá, dedicado al análisis de la literatura y la fotografía de Juan Rulfo, 30 Oct 96 al 2 Nov 96.  3) Exposición en Bruselas, Bélgica, de mss. y fotos, además de proyección de películas basadas en su obra, Sept y Oct de 1996.  4) Exposición de fotos La ciudad de Juan Rulfo en el Museo Mural Diego Rivera México, D.F., Dic 1996.  5) Se organizaron una serie de conferencias, una exposición y un taller sobre obras de Rulfo y cómo adaptarlas en España / Canarias, mayo 1997.  6) Gran homenaje en Bielefield, Alemania, con una exposición de cien fotografías y participación de gente de renombre, junio 1997.  7) La exposición Nada de esto es sueño se presentó en ITESM—Toluca (1997) y en las ciudades de Culiacán y Mazatlán, Sinaloa, marzo y abril de 1998.  8) El académico español Francisco Ferrero Campos dictó la conferencia “Los silencios de Rulfo”, sobre las relaciones entre la fotografía y la literatura de Rulfo, en Viena, Austria (se incluye una cita larga), 25 Ene 98.  9) Se editó a principios de 1998 un nuevo álbum de dos discos compactos (CD) Juan Rulfo: Voz del autor, de la serie Voz Viva de México: Entre voces,  Presentación [Introducción escrita] de Felipe Garrido en un librito con los textos de 3 cuentos completos (“Luvina”, “Talpa”, y “¡Diles que no me maten!”), una selección de la mitad de los párrafos de “No oyes ladrar los perros” y fragmentos de Pedro Páramo, todos leídos por Rulfo.  10) Una red internacional establecida por la Radio Universidad de Guadalajara conmemoró el aniversario del nacimiento de Rulfo con un programa especial de catorce horas de duración y participación en vivo de gente ilustre,  16 Mayo 1998.  El 17 de mayo se organizó un recorrido por San Gabriel, invitando Radio Universidad.  11) El Museo de La Haya, Holanda, presentó en los primeros meses de 1998 una selección del trabajo fotográfico de Rulfo.  12) Se creó en la Maison de l’Amérique Latine de Estrasburgo, Francia, un Centro de Información y Documentación con el nombre de Juan Rulfo.  13)  En abril 1998 apareció la novela de Susana Pagano, Y si yo fuera Susana San Juan (Chimalistac, D.F.: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes [CNCA, Fondo Editorial Tierra Adentro], 1998), 137 p.: Premio Nacional de Novela José Rubén Romero 1995.  14) En agosto 1998 Alberto Vital publicó su tercer libro sobre Rulfo: Juan Rulfo (México: CNCA [Col. Cultura Tercer Milenio], 1998, 63 p.  Los otros son: Lenguaje y poder en Pedro Páramo (México: CNCA, 1993), 127 p.;  El arriero en el Danubio: Recepción de Rulfo en el ámbito de la lengua alemana (México: UNAM [Instituto de Investigaciones Filológicas: Centro de Estudios Literarios; y su tesis de doctorado en Alemania], 1994), 267 p. Además es autor de estudios de literatura mexicana como Conjeturas verosímiles (México: UNAM [Instituto de Investigaciones Filológicas: Centro de Estudios Literarios], 1996),  124 p.  15)  El 5 Nov 1998 el Instituto Cervantes de Munich, Alemania, inauguró la exposición fotográfica Miradas de luz: Apuntes fotográficos del poeta Juan Rulfo y un catálogo con una muestra fotográfica y con algunas de las ponencias presentadas.  16) El jurado del Premio Juan Rulfo (nombrado en la noticia) otorgó el premio a la poeta argentina Olga Orozco.  El premio fue recibido el 28 Nov 1998 durante la apertura del la XII Feria Internacional del Libro de Guadalajara.  17) Termina con una larga noticia del premio de Cuento Juan Rulfo, los patrocinadores, el jurado, y los diez galardonados de 1998 elegidos de entre 5,000 participantes de toda Hispanoamérica.  

 FOTOGRAFÍAS (1, 6–7, 12–13, 36–37, 41, 44–45, 50–51, 56):  El primer número del Boletín tiene diez fotografías tomadas por Rulfo: un par de ellas se encuentran en los artículos (Tatard); algunas de las diez no han sido muy difundidas, y otras están entre las más conocidas que se han publicado en previas obras sobre Rulfo, como la de una banda y escenas sacadas durante las filmaciones de películas durante la década de 1955–65.  Dos de las fotos que más se destacan visualmente están en la primera y la última página y muestran caras de figuras esculpidas en piedra que Rulfo encontró en edificios—sean en ruinas o en fuentes ornamentales. Por el ángulo de la luz de sol que empleó Rulfo para filmar los rostros, cobran un aspecto etéreo y macabro, casi grotesco: el lector verá una figura —quizás del sol, de una calavera, o de un ángel—que queda ya sin nariz.  [Es importante el hecho, quizás, que le falte la nariz, porque era común que una cultura que conquistara a otra le quebrara la nariz de sus estatuas. Le interesaría eso a Rulfo, con la idea de que había una dominación injusta, sea de los franceses u otros que hicieran el daño.] La otra imagen que se ve al final de la revista se asemeja a un idiota baboso o un demonio o político (puesto que, como en la fuente, de su boca corre o sale un manantial de mentiras). 

 

 

BOLETÍN "LOS MURMULLOS"   Nº 2

Publicado por la Fundación Juan Rulfo, A. C., México, D.F.), Año 1, Nº 2 (segundo semestre de 1999), 88 págs.  Publicación semestral en forma de revista de la fundación Juan Rulfo que después de este segundo número pasó a ser una publicación en la red electrónica.  Véase más abajo (después del segundo número), donde se explica que el comentario oficialse ha puesto en la página de la red*. Los comentarios bibliográficos sobre los primeros dos números fueron añadidos a la versión electrónica por Lon Pearsonen 2005. Los comentarios del segundo número de Pearson están escritos en color negro.  Los párrafos en rojo más abajo se encontraron en la página de red original y son los que también fueron impresos sobre el dorso del segundo número o tomo original en papel. 

 

 Editorial (4–5). Los editores hacen primero una introducción breve a los artículos incluidos en este número. Luego declaran que los recursos para la fundación Juan Rulfo provienen del aporte de la familia Rulfo, de derechos de los libros y de las fotografías.  Con una parte de los fondos se fomenta “la investigación, conservación y difusión de su legado.  La Fundación no recibe subsidio gubernamental, y todo apoyo se comunicará de manera explícita” (5).

 ALBERTO VITAL: RULFO EN EL MILENIO (8–17).  Vital, que ya había escrito tres libros sobre Rulfo cuando publicó este artículo, examina las librerías, y en especial la del Aeropuerto Internacional, para contrastar “los dos parcos volúmenes que conforman la obra canónica del autor” —los que habría que olfatear— con todas las otras obras destacadas e ilustres que se ponen en los estantes principales o en las mesas de novedades (9–10).   Además de elucidar la división tradicional entre la literatura creativa (que examina problemas de ética/estética/sociedad) contrastada con la de entretenimiento (“ficción escapatoria”), Vital nos presenta un tercer tipo de libro, uno nuevo, que no necesariamente cabe dentro del canon tradicional.  Es el del aeropuerto que atrae “con estridencias o con maniobras meramente mercadotécnicas” (10) y sirve para “aligerar las horas muertas de la gente en las salas de espera y en los viajes” (11).  A la vez, Vital clarifica que las obras de aeropuerto también sirven “de guía para el turismo intelectual” (11).  Es decir que al llegar (o salir) de un país extranjero el viajero muchas veces compra libros que le llaman la atención para entender mejor la cultura del país o para poder llevarse un libro atractivo (10).  Igualmente existen los cánones de la literatura clásica; y las obras de Rulfo caben más dentro del canon mexicano, junto con algunas obras más como Los de abajo (12). Vital insiste en que puede formularse entre los dos extremos, las obras clásicas y la ficción ligera “—Rulfo y ‘la literatura de aeropuerto’—” otra literatura principalmente de evasión y es “una producción híbrida, que no abandona del todo la conciencia estética. . . ” (12).  Por ejemplo algunas obras que ganan premios, que llegan al público sin haber pasado por la academia o por las reseñas de periodistas especializados y de renombre, reciben mucha atención sin poseer alto valor estético.  Pueden “servir de puente entre una estética perfecta, la de Rulfo, y otra estética no menos perfecta. . . ” (13).  Vital muestra cómo Cervantes al crear el Quijote llegó a atacar a la Iglesia y parodiar las populares novelas de caballerías como parte de una “energía social”, que Rulfo también empleó al mostrar “las consecuencias de la Revolución y del cacicazgo”: 

“El papel de la obra de Juan Rulfo, de cara al nuevo milenio, se ve más
claro desde esta perspectiva: el haber creado un nuevo sentido de lo
clásico, a través de una estética rigurosa, que concentra ‘energía social’ (Stephen Greenblatt) y la orienta hacia la creación literaria, en beneficio de ésta, le permitió reafirmar y habitar el paradigma de un polo estético, de un punto de referencia perfecto hacia donde miran todos los que, apasionados auténticos de la literatura, desean rescatarla de las presiones del mercado” (p. 14 y en la tapa de Los murmullos).

Vital concluye con dos ideas más.  La primera es que hay tres tipos de textos (u obras de creación fictiva): el generativo, el filial, y el entrópico.  Rulfo llegó a escribir el primero, que dio pábulo a otras, como José Trigo de Fernando del Paso. Pero la última novela de éste, Linda 67, “es una entropía”.  Hay escritores como Carlos Fuentes que muestran en su creación los tres tipos de textos (15).  La promoción mercadotécnica fomenta la venta de las obras entrópicas.

Como su última contribución e idea, Vital clarifica que hace falta una buena biografía de Rulfo.  Si hubiera una, “pasaría de inmediato a la mesa de novedades” (16). Luego explica cómo debe ser. [Y, quizás, como aceptando el reto, después de exponernos sus ideas, aprovechó la oportunidad de escribir el libro hermoso, Noticias sobre Juan Rulfo (2003) que sí es un bello tomo para conseguir y coleccionar.]

 MARIANA FRENK: UNA CONVERSACIÓN A LOS CIEN AÑOS (20–24 y 25–29).  Después de haber cumplido cien años, la traductora de las obras de Rulfo al alemán recibió a Víctor Jiménez y a Clara Rulfo para que la entrevistaran dos veces.  El 27 de junio de 1998 habló de sus problemas, al hacer las traducciones, de lenguaje, de vocabulario, de voz, y de la prosa poética de Rulfo.  El 9 de marzo de 1999 señaló que “el traductor debe ser un gran lector; el mejor lector de una obra”.  Tiene que ser un buen escritor, y deberá “tener la capacidad, el don de meterse no sólo en la piel, sino en la sangre de un autor” (23).  Luego Frenk añadió una anécdota:

"Iba con Rulfo; me acuerdo muy bien de que caminábamos por el Paseo de la Reforma, en la noche, y de pronto llega del otro lado un señor (yo no sabía entonces quién era), así, como una bomba, sin hacer caso de que Juan Rulfo iba con una señora. Y le dice: ‘Juan, yo voy a hacer tu Pedro Páramo’. Era Buñuel."

Mariana Frenk-Westheim murió a los 106 años de edad (del 4 de junio de 1898 al 25 de junio de 2004) y así vivió en tres siglos.  Residió en México desde 1930.  Escribió hacia 1995 un documento para ser leído en la UNAM, el que se publica aquí: “Apuntes sobre la traducción de Rulfo al alemán” (25–29).  Su traducción de Pedro Páramo (1958) era la primera del libro en todo el mundo y precisaba que hacia 1995  había 37 o 38, algunas basadas en la suya.  Ella encontró la primera lectura de la novela muy difícil, pero con la segunda lectura logró entrar “en el misterioso mundo de esta obra” (25).  Su corazón latía al empezar la traducción: “Qué angustia la mía y qué deleite, y tengo que decir que durante todo el tiempo que me tomó la traducción nunca me abandonaron esos dos sentimientos” (27).  En la novela existen palabras del campo que no se encuentran en ningún diccionario; conceptos que Rulfo escondía entre líneas; una realidad mexicana que pocos conocen, y repeticiones (no necesariamente redundantes), como la palabra “dijo” que su editor alemán le hizo variar, porque “al editor eso no le parecía elegante.  Pero el estilo de Rulfo no es elegante; es expresivo, altamente expresivo”.  Además el editor alemán insistió en que se pusiera una lista de los personajes de Pedro Páramo al principio de la novela y que añadieran los nombres de los personajes que hablaban como acotaciones de esa sección.  Rulfo siempre aceptaba esas exigencias (28).  La profesora Frenk tradujo luego El llano en llamas (1964) y El gallo de oro (1984).  Mariana Frenk, cuyo segundo esposo era el historiador de arte Paul Westheim, señala dos cosas de Pedro Páramo y la capacidad de Rulfo que son sumamente importantes:  “ésta es una obra maestra” y Juan Rulfo era un genio (25–26).

 JUAN RULFO Y EL TEATRO (32–37).  Dos de varias obras llevadas al escenario son “El hombre” y Pedro Páramo (también hay detalles en la sección de Noticias,  pp. 83, 85).  Alfonso Cárcamo ayudó a escribir la adaptación y la dirigió. Se emplearon dos hombres muy parecidos; había poca luz en el escenario, y se recurrió a una dicción de murmullos como comunicación (34). 

 NORDINE LAHLOU (34–37).  Una versión francesa de Pedro Páramo en Dijon, Francia—escrita y dirigida por Nordine Lahlou—intenta caracterizar al macho tiránico como si estuviera en un infierno de la memoria con otros a su alrededor, en un mundo de fantasía: 
“Juan Rulfo pone a los vivos en medio de la muerte como si creyera que es posible hacer el amor en un  cementerio”.

El resumen escrito por Lahlou de Pedro Páramo que aparece en la página 36 es una buena sinopsis de la novela original, además de la acción que se efectuó en el escenario.  Llevaron a cabo la representación de la misma sin música ni efectos sonoros especiales.

 LAS EXPOSICIONES FOTOGRÁFICAS DE JUAN RULFO  (40–51, de Víctor Jiménez).  Empezando con la revista Mapa y la guía turística Euzkadi, Rulfo llegó a publicar algunas de sus fotografías. En el homenaje nacional de 1980, se lanzó una serie de exposiciones y de libros con impresiones de sus fotos: Homenaje nacional (1980); Inframundo (96 imágenes, Ediciones del Norte, 1980, 2ª ed. 1983 + ed. en inglés + un video con una entrevista con Rulfo), y se han mostrado esas imágenes añadiendo otras nuevas en varias ciudades, incluyendo Bremen, Alemania (pp. 42, 86–87). Exposiciones adicionales han sido:  Nada de esto es sueño (30 imágenes, en 1989); Entre rieles (100 fotografías de 1956, en 1992, Museo del Ferrocarril); Arquitectura de México (120 imágenes, en 1994, en el Museo Nacional de Arquitectura, además de muestras en Guadalajara, Colima, Oaxaca, y Miami [p. 83]); La ciudad de Juan Rulfo (40 imágenes, 1996, Museo Mural Diego Rivera del Instituto Nacional de Bellas Artes [INBA]; Dos películas (30 fotografías, 1999, Monterrey, Seminario de Cultura Mexicana [p. 82]); en la página 45 aparece el texto “preparado para la presentación de esta última muestra”:  explica que durante los años cuarenta Rulfo, como ayudante del inspector de películas de Guadalajara, entraba en los cines gratis, veía las películas y luego le daba un reporte oral a su jefe (un ciego).  “A partir de la publicación de El llano en llano en 1953 la mayoría de sus cuentos ha constituido el argumento de diversas películas mexicanas.  Lo mismo ha sucedido con su novela Pedro Páramo” (45).  “En 1959 Antonio Reynoso invita a Rulfo a participar” en la filmación de El despojo, un cortometraje de bajo presupuesto filmado en un pueblo de Hidalgo, donde los actores son personas del mismo pueblo.  En 1955 Roberto Gavaldón lo invita a participar en La Escondida.  En 1962–63 se filma su obra, El gallo de oro (45).  También existen exposiciones de las fotos de Rulfo que tomó de músicos, bailarines de ballet y danzantes indios: Se oía el ruido de las danzas (30 imágenes, 1999, Dijon, pp. 47 y 83).  Se incluyen en esta exposición algunas de las fotos tomadas durante la filmación de La Escondida, 1955, otras de la región Mixe cuando la visitó en 1956, y todavía otras cuando le invitaron a fotografiar la compañía de ballet de Magda Montoya en 1954.  La mayoría de estas fotos las tomó Rulfo cuando estaba publicando sus principales obras de ficción (47–48).  “La etnografía y la historia de México son dos temas a los que Rulfo se acercó de manera muy seria (48)”.  Una muestra en Innsbruck, Austria, El México indígena y campesino entre el cine y la fotografía (15 imágenes, 1999, pp. 48–50, 85), incluye también 15 imágenes de Walter Reuter (1906—  ), famoso fotógrafo y cineasta alemán residente en México desde 1942.  Conocedor de las comunidades Lacandonas él había viajado a la región Mixe con Rulfo.  Las autoras de esta presentación de Rulfo y Reuter, Verena Teissl y Béatrice Tatard, empiezan su narración citando los cuadernos de Rulfo; luego ofrecen datos y rasgos sobre sus libros; explican que “se sirvió de la cámara fotográfica para capturar la poética de la vida”, y mencionan las siete mil fotos de su autoría en la Fundación: “Entre sus motivos fotográficos favoritos se cuentan paisajes y personas que él permitía surgir de los paisajes como si nacieran de la tierra.  Capturar la elocuencia del silencio es una contradicción que Rulfo pudo trascender por medio de la fotografía” (48–50).  En sus escritos Rulfo usa “un lenguaje formal riguroso, despojado a fondo de todo matiz anecdótico” y su ojo fotográfico “captura el alma y la piel del mundo rural mexicano en su silencio más profundo”.  Así dio curso a su imaginación en los textos breves y la trascripción visual de un hecho real (50). 

 ANDRÉ STOLL: INICIACIÓN FOTOGRÁFICA EN LA MEXICANIDAD.  LOS DESCONCERTANTES MUNDOS SURREALISTAS DE JUAN RULFO VISITADOS POR UN PEREGRINO EUROPEO (54–65).  Casi una expresión de poema en prosa de las imágenes y las fotografías de Rulfo, este ensayo, publicado anteriormente en alemán, “Nach der Sündflut:  Mexikanishe Zwischenwelten in Rulfos Photogrammen”, fue traducido por la Dra. Olga Chapado Chorro y Mariell Müller-Antón.  Detalla los paisajes, músicos, fachadas, locomotoras y otras imágenes que se encuentran en la colección de Rulfo.  Rulfo habría evitado exotismo para descubrirnos a veces “las huellas de la violencia, la destrucción y la muerte” (55).  Hay ruinas de pirámides, estatuas, e iglesias: 

Sobre la tierra yerma aparecen diseminadas ruinas de iglesias y palacios, de cuyas fachadas se han desprendido los ornamentos; la maleza invade los relieves aztecas, salpicados por impactos de bala, y los torsos totonacas [sic] en muros medio derruidos... 

Hay tumbas con descompuestas cruces de madera y alcatraces que escenifican una paradoja (56, 63).  ¿Son estas contradicciones ejemplos de “instantáneas realizadas por un mero aficionado a la etnología o por un nostálgico enamorado de los paisajes metafísicos y de las maravillas arquitectónicas del pasado sublime de su país?” (56).  Rulfo tomó estas fotografías entre 1940 y 1950, “a la vez que iban apareciendo sus primeras narraciones”.  Entre las dos creaciones hay semejanzas:  “las voces fantasmales [...] las señales obsesivas del olvido y el vacío, la violencia, el terror y la decadencia en el reino de las sombras [...] y entre ellos, los hálitos de niebla, las huellas del fuego, los desiertos de piedra…” (56).  Stoll nos pregunta si se pueden explicar las fotografías, “las figuras de la muerte que cruzan esos postmodernos poèmes en prose de Rulfo, con la experiencia del terror que pudo haber sufrido” por la pérdida de casi toda su familia cuando todavía era niño.  Se pregunta si impactó esa tragedia también en el “desorden en el que el autor legó a la posteridad los aproximadamente 6,000 negativos.  “¿Cuál es el papel que la labor de fotógrafo desempeña en el proceso creativo del escritor?” (57).  Y luego en 1980, muchos de los grandes escritores del mundo lo alabaron en el homenaje que “nos abre los ojos a una serie de mágicos y misteriosos artefactos —todo lo contrario a los resultados casuales de un ‘analfabeto’ de la cámara moderna”.  Stoll entonces nos ilumina con siete fotografías de Rulfo, las que ve como imágenes surrealistas:  1) un torcido tronco de planta en la playa que se asemeja a un monstruo con sus contorsiones grotescas; 2) “por encima del Nevado de Colima se extiende la luz plomiza de un paisaje metafísico de Max Ernst”; 3) destacadas por medio de un filtro rojo, la forma de la nubes sobre una pirámide la convierten en un volcán; 4) el viejo muro de adobe (barda tirada en un campo verde) serpentea como un Quetzalcóatl; 5) la calle de Mitla es parodia—o palimpsesto—de otra fotografía famosa de una pared de cactos en que éste es un camino rural, no calle; 6) los niños en el dintel mirando algo fuera de la foto se ven como si estuvieran en los marcos de un escenario, como si fueran personajes participando en una escena de teatro de lo absurdo; 7) las cruces de madera y los alcatraces en una tumba producen una paradoja de decadencia y panteísmo, de virginidad y la flor de la vida (como mostró Diego Rivera) contrastadas con la muerte.  Stoll sigue explicando mucho más:  entre las fotos de casas destruidas por el fuego (muro en ruinas, p. 43) o las derrumbadas por el tiempo hay una como rostro o una “máscara hipócrita” (p. 1). Hay algunas fotos que parecen palimpsestos (en la idea de que uno ha borrado y escrito de nuevo sobre la hoja del modelo otra obra) en que parodia Rulfo algunas fotografías clásicas, del alemán Hugo Brehme, por ejemplo (59–61).  En su conclusión, Stoll dice que las obras de Rulfo dejan en suspensión el tiempo. Es decir que las fotos de mujeres en negro no son solamente de los años cuarenta, sino que representan también la colonia, el indigenismo:  desde el dominio “del caciquismo y de las dictaduras modernas a las que han sobrevivido” (64). 

[Aunque Stoll ha desarrollado bien su argumento sobre el surrealismo en Rulfo, existen los que no están de acuerdo—que sostienen que no es surrealismo sino un mundo mágico lo que muestra.  En la sección de películas del artículo sobre las exposiciones de fotos de Rulfo (40–51), encontramos una pregunta que hizo hace pocos años Gabriela Yánez a Antonio Reynoso.  Ella quería saber si él sentía afinidad por el mundo de Rulfo.  Él contestó:  “Ah, claro, me parece maravilloso.  Además, fíjate que hace sus escritos como un script.  Él está viendo imágenes y describiéndolas.  Él tiene otro tiempo; sus personajes tienen otro tiempo y otra realidad.  Tal vez por eso se ha dicho que es mágico.  México tiene esa calidad.  México es mágico, no surrealista.  El surrealismo es europeo, lo mágico es nuestro” (47). ]

 JUAN RULFO: METZTITLÁN. LUGAR JUNTO A LA LUNA (68–77).  La introducción de esta sección es de Víctor Jiménez:  “Metztitlán:  La geografía, la historia y la arquitectura de México en Juan Rulfo” (68–71).  Se reproduce en la página 68 la portada de Mapa: Revista de Automovilismo y Turismo (AMA: Asociación Mexicana Automovilística), Tomo XIV, No. 194 (enero de 1952). En la lista de colaboradores figura Juan N. Pérez Rulfo como el Director.  Costaba 50 centavos [en pesos actuales es casi la misma cantidad que en los cincuenta, pero el peso de 1952 rendía mucho más].  En toda esta sección se incluyen fotos tomadas por el autor (6 en el facsímile del artículo, en 3 X 3 cm., y 4 de éstas ampliadas, es decir, un poco más grandes que el tamaño de hoja de contacto, 6 x 6 cm.; se han conservado los negativos de todas éstas y se ha ampliado la sexta de la revista en 21 x 30 cm. en pp. 66–67, antes del comienzo del artículo). siguiendo el orden original de las fotos en la revista:  1) la fachada del templo, encuadernada la foto con un arco superior en primer plano y una corona de nubes, detrás destacada por el filtro rojo que empleó Rulfo; 2) la doble capilla abierta ya derrumbándose; 3) el retablo principal del templo; 4) las bóvedas del convento; 5) el camino de tierra a Metztitlán con un cacto enorme (biznaga) en primer plano (la única foto aquí no ampliada, pero hay una ampliación grande tomada casi desde el mismo lugar en México: Juan Rulfo, fotógrafo, p. 147); 6) el vallecito del pueblo visto a través y más allá de unos cactos como centinelas; en el fondo se ven “los imponentes contrafuertes de la barranca [y la vega], que semejan montañas sucediéndose hasta el infinito” (texto en 74; foto en el artículo en 72; ampliación de la misma en 66–67).  Jiménez escribe en su introducción: Además de escribir prosa y tomar fotografías, Rulfo, durante los diez años de 1945 a 1955, se dedicó también a otras actividades: Viajó extensamente por México como agente de ventas de llantas Goodrich Euzkadi; siempre leía y escribía “mucho sobre la geografía, la historia y la arquitectura de México” (69).  Produjo unos 400 textos de diversa extensión sobre estos temas y predominan los que critican a los encomenderos y el clero de la época y la violencia en la historia mexicana.  Era lector asiduo de los historiadores importantes sobre la colonia. 

En su artículo sobre Metztitlán (Jiménez reproduce un fragmento de nota de Rulfo hecho a mano mucho antes de publicar el artículo y que le ayudaba a recordar los detalles), Rulfo, firmándolo como Juan de la Cosa, incorporó información del Catálogo de construcciones religiosas  del estado de Hidalgo (de 1940–42 y en dos tomos que suman 1600 páginas).  Para que se pueda distinguir entre el original del Catálogo y lo que escribió Rulfo, los editores de Los murmullos imprimieron el texto de Rulfo en cursivas (letra bastardilla).idalgoHi     El artículo mismo empieza con la etimología de Metztitlán (los que pelean en las noches de luna), la historia de la región y del pueblo, la longevidad de los indios (de más de 120 años de edad algunos), la posible influencia de los olmecas, la conquista del pueblo “en 1530 por Andrés de Barrios, su primer encomendero, un descontento del repartimiento que hiciera Hernán Cortés, y desde entonces terminó la independencia de este señorío que había resistido todas las guerras” (73).  La tierra de la vega es rica y fértil gracias al río que cortó la barranca.  Rulfo explica como se llega al pueblo a 87 kilómetros de Pachuca en el camino a Molango; describe los cactos, pitayas y garambullos que se verán, algunos “en forma de candelabros”, y otros como velas enormes, los “cactos senectus” y las biznagas.  Luego se describen las construcciones religiosas; y Rulfo termina detallando la decadencia que ha ocurrido con “el abandono, el tiempo y la desolación” (76):     
La bóveda de cañón que cubre el templo se encuentra cuarteada de extremo a extremo; las lluvias han entrado por las paredes agrietadas y [han] destruido altares de valor incalculable.
El viento sacude sin cesar pinturas al óleo ya semidestruidas, y afuera se nota ya el desmoronamiento de algunas ruinas, como la doble Capilla Abierta.

 Fotos de Rulfo:  Aparecen en este número las siguientes imágenes: Las paredes de un decaído ingenio en forma de rostro grotesco (1); Un maguey enorme en una plantación de magueyes (6–7); un niño pastor con sus ovejas en la tempestuosa cima del mundo (18–19); la tropa de danzantes modernas de Magda Montoya (30–31); toma del ensayo de El despojo donde los padres escapan, llevando al hijo en brazos (38–39).  Las siguientes son fotos del artículo sobre sus exhibiciones (43–49): Casa decaída y patio en humo; Efrén Hernández [las dos fotos de Homenaje nacional (43)]. Mujeres descansando en los escombros de una hacienda decaída; un árbol solitario como centinela y testigo del abandono de los escombros de una casa casi derruida en el llano [las dos fotos de Nada de esto es sueño (43)].  Geometría en claroscuro:  ángulos de vagones y sombras en contrapunto; gente cruzando la vía a pie [las dos de Entre rieles (44)]. Contrafuertes; pedestales de columnas embaladas [los dos de Arquitectura de México (44)]. Desde lo alto viendo la Avenida Juárez hacia San Juan de Letrán y Madero en 1950; Bellas Artes desde la Alameda [las dos de La ciudad de Juan Rulfo (46)]. Jinete revolucionario a caballo, cayendo para atrás; cacto como sombra del sacerdote durante la filmación de El Despojo (aparece en el libro México... [2001] p. 130 [las dos fotos de Dos películas (46)]).  Las máscaras de los conquistadores pero como si fueran niños inflando los cachetes; danza al pie de la cruz [de Se oía el ruido de las danzas (49)]. Un vigilante revolucionario; el mismo vigilante inmóvil con mujeres y niños a su lado [El México indígena y campesino entre el cine y la fotografía  (49)].  [Como si fuera el pueblo de Luvina] dos niñas en Oaxaca van por agua (52–53; aparece también en el libro México..., [2001] 93).  Luego siguen las nueve imágenes mencionadas en el artículo de Stoll (54–63); además de los cactos y la barranca de Metztitlán [66–67, del artículo de 1952]; las cinco fotos mencionadas en ese artículo de Rulfo (68–77). Rulfo joven, alpinista (78–79); un rostro de Cristo estilizado en una cruz de piedra (88), y en la solapa de la tapa delantera hay una reproducción del retrato pintado por Oswaldo Guayasamín (1966—1999: véanse las Noticias más abajo para información de su vida y muerte).  

 NOTICIAS (80–87).  1) Conferencia en Mérida, Venezuela, sobre las fotografías de Rulfo, dada por Eduardo Rivero, 20 Oct 1998.  2) Publicación en Finlandia de El llano en llamas, trad. Tarja Roinila: Tasanko liekeissä (Helsinki:  Like, 1998).  3) Publicación en el portugués de Brasil de El gallo de oro, trad. Eric Nepomuceno:  O galo de ouro e outros textos para cinema (Río de Janeiro:  Civilização Brasileira, 1999).  4) La 4ª ed. de Pedro Páramo publicada en alemán (colección Bibliothek Suhrkamp), trad. Mariana Frenk (véase el artículo arriba sobre ella).  5) Sergio López Mena, autor/editor de 2 libros y un tercero por aparecer, Perfil de Juan Rulfo (México: CONACULTA, 2002), ha impartido desde 1991 en la UNAM la cátedra “La obra de Juan Rulfo”; ha dirigido varias tesis de postgrado sobre Rulfo; participó en la edición de Juan Rulfo: Toda la obra, ed. Claude Fell (1992); en 1996 organizó en Colima un coloquio sobre Rulfo, y en 1999 dirigió en Lagos de Moreno otro sobre El llano en llamas.  6) El coloquio de Colima de 1996 en el décimo aniversario luctuoso de Rulfo resultó en el volumen, Revisión crítica de la obra de Juan Rulfo, ed. Sergio López Mena (México, DF: Praxis, 1998).  Se incluyen 22 artículos:  1.  Sergio López Mena, “Tributo a un maestro:  Aportaciones de Alberto Vital”.  2. Vicente Quirarte, “La poesía de Juan Rulfo”.  3.  Jaime Rivera Julián, “La relación padre-hijo en El llano en llamas”.  4. Francisco Javier Amescua, “Macario, tú y yo”.  5. María Elena Victoria Jardón, “‘No oyes ladrar los perros’ o el murmullo de la fauna”.   6. Arturo Trejo Villafuerte, “Rasgos autobiográficos en ‘¡Diles que no me maten!’”  7. Angélica Arreola Medina y Javier Alvarado Moguel, “‘¡Diles que no me maten!’:  ética y estética”.  8. Patricia Ávila Díaz, “El mundo mexicano antiguo en ‘El llano en llamas’”.  9. Carlos Huaman López, “Los condenados de ‘Luvina’”.  10. Hyeran Hong, “Acerca de ‘La noche que lo dejaron solo’”.  11. María Elena Olivera Córdova, “Los caminos de la eternidad”.  12. Irma Dávalos Pardo, “Una estrella hinchada de noche”.  13. José Francisco Conde, “Juan Preciado y Telémaco”.  14. Genaro Centeno y Eduardo Serrato, “El paisaje del deseo en Pedro Páramo”.  15. Lee Jong Deuk, “Mito en Pedro Páramo”.  16. Verónica Méndez Maqueo, “El silencio y otras voces en Pedro Páramo”.  17. Carlos López, “Amor y erotismo en Pedro Páramo”.  18. Celene García Ávila, “Los principios masculino y femenino en Pedro Páramo”.  19. Rubén Medina, “Tres aspectos constitutivos de Pedro Páramo”.  20.  Rodrigo Antonio Cortez González, “El carácter teleológico de los personajes rulfianos”.  21. Enrique López Aguilar, “La imagen desolada en la obra fotográfica de Juan Rulfo”.  22. Carmen Rosenzweig, “En torno a Juan Rulfo y su obra”.  7) Falleció en Baltimore, MD, EEUU, el pintor ecuatoriano del retrato de Rulfo (en la solapa), 10 Mar 1999.  8) Se inauguró el mural La herencia tepaneca en el umbral del tercer milenio, pintado en la Casa de Cultura en Azcapotzalco por Arturo García Bustos, en el que aparece Juan Rulfo, 12 Mar 1999.  9) Se inauguró en la Cineteca Nuevo León de Monterrey la exposición Dos películas, explicada arriba (45–47), de 30 fotografías, algunas no identificadas antes como de Rulfo, 18 Mar 99 al 30 Abr 99; y por convenio del Seminario de Cultura Mexicana también fue mostrada la exposición durante casi un año en el sureste del país.  10) Una selección de las fotos del Homenaje Nacional (1980, INBA) fue presentada en la Universidad de Alcalá de Henares, España, para el quincentenario de la universidad, 15 Abr al 12 Abr 1999.  11) La Maison de L’Amérique Latine de Estrasburgo, Francia, recibió en mayo de 1999 el donativo de una colección de obras de Rulfo. 12) Se estrenó en el Teatro El Granero del D.F. “El hombre” (7 Mayo 99), adaptado por Alfonso Cárcamo y Gustavo Ramírez y dirigido por aquél (vea arriba, 32–35). Los dos actores parecidos eran Gustavo Sánchez-Parra y Marco Antonio Aguirre.  13) En mayo y junio de 1999 se presentó en Dijon, Francia, la exposición Se oía el ruido de las danzas con 30 fotos de las danzas de los indios mixes y los bailarines de la Compañía de Magda Montoya.  Coincidió con la presentación teatral de Pedro Páramo (34–37).  14) Béatrice Tatard presentó en la Casa de Francia, DF, su libro Juan Rulfo photographe y una selección de fotografías de Rulfo en diapositivas, 11 Mayo 1999.  15)  Una selección de 30 fotos fue mostrada en Miami con el tema de la arquitectura mexicana; se incluyeron también fotos de la arquitectura de Luis Barragán; Víctor Jiménez presentó la conferencia Otro Rulfo con diapositivas de arquitectura que se habían mostrado en Alemania en 1997; se llevó a cabo un ciclo dedicado al cine creado sobre la obra de Rulfo; y se mostraron los cortometrajes de su hijo, Juan Carlos Rulfo.  16)  El Coloquio Internacional en Lagos de Moreno sobre “El llano en llamas: Análisis de sus traducciones”, dirigido por Sergio López Mena, incluyó 9 ponencias de traductores de todo el mundo, 15 Mayo 99.  17) En Dijon, Francia, se mostró una adaptación de Pedro Páramo para el teatro de Nordine Lahlou (vea las págs. 34–37 arriba), 18 a 22 de mayo de 1999.  18) Se inauguró el 27 de mayo de 1999 en Innsbruck, Austria, El México indígena y campesino entre el cine y a fotografía con 15 fotos de Rulfo y 15 de Walter Reuter quien trabajó con Rulfo en la región Mixe de Oaxaca.  19)  Se incluyeron 6 fotos de Rulfo de tema cinematográfico en una exposición durante un Festival de Cine honrando a Luis Buñuel y a los artistas vinculados con él, 3 a 25 de junio 99.  20) El Presidente Ernesto Zedillo inauguró la subestación eléctrica “Juan Rulfo” en las faldas del cerro El Petacal, en el Llano Grande de Jalisco, sirviendo a 200,000 habitantes, 8 Jun 99.  21) De llanos, murmullos y páramos: Espectáculo con personajes de Juan Rulfo es la presentación que se estrenó 26 y 27 de junio de 1999 “en La Casa de la Cultura Juan Rulfo, de Mixcoac, por iniciativa de Armando Jaimes y bajo la dirección de Luis Enrique Mejía.  Consiste en la escenificación de una selección muy libre de textos de Rulfo”.  22)  Varias instituciones colaboraron para la exposición en Bremen, Alemania, Lichtblicke: mexikanisch—photographische Notizen des Dichters Juan Rulfo (Iluminaciones mexicanas — Las miradas fotográficas del escritor Juan Rulfo), inaugurada 28 Jun 99. Recibió buena prensa alemana, que recordó también que se presentó la exposición en Munich el año anterior.  23) La novela Los detectives salvajes de Roberto Bolaño, Premio Herralde 1998 y del Rómulo Gallegos, incluye varias alusiones a la obra de Rulfo.

 

                                                                                                   

*El Boletín de la Fundación Juan Rulfo nació como una publicación de papel, y alcanzó dos números. Se distribuyó fundamentalmente en México pero comenzó a tener muy pronto una gran demanda en otros países, lo que estaba bien, aunque había una dificultad: los trámites y gastos de envío se constituyeron en una barrera para la mayoría de quienes nos piden Los Murmullos en papel. Fue esto lo que nos hizo pensar, hace ya un tiempo, en crear una alternativa como la que finalmente ofrecemos ahora a los estudiosos de la obra de Juan Rulfo: una edición electrónica, permanente, de Los Murmullos que se irá actualizando e incrementando, ahora al alcance de cualquier estudioso con las facilidades que ofrece la red. Aparecerán en esta edición entrevistas, artículos de actualidad, ensayos, noticias breves, fotografías y todo lo que ya constituía la versión en papel de Los Murmullos.


Ofrecemos incluso una sección para la opinión de los lectores, mediante breves comentarios.